
Los miembros del jurado tienen la libertad de formularte preguntas que no necesariamente estén vinculadas a tu tema o línea de investigación. Ellos están en una posición bastante cómoda y en muchas ocasiones tendrás que optar por reformular adecuadamente preguntas que parten de una premisa incorrecta.
Recuerda también que no debes limitarte a formular respuestas cortas o escuetas. Trata siempre de ampliar tus respuestas, extenderte en explicaciones y de aprovechar ciertas respuestas para demostrar el conocimiento que has adquirido durante el desarrollo de tu investigación.
Esto generará en el jurado la sensación de que conoces el tema y de que has hecho el estudio no solo por el hecho de cumplir el «requisito» de la titulación, sino también por el afán subyacente de generar un impacto positivo en el ámbito científico.